El Comité de Descolonización aprobó por consenso una resolución que vuelve a exhortar a Londres a negociar con Buenos Aires. En la sesión, Pablo Quirno cuestionó la presencia militar británica y las licencias sobre recursos naturales en el área en disputa.
El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó este jueves, por consenso, una resolución que pide al Reino Unido retomar las negociaciones con Argentina para alcanzar una salida pacífica a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas. La iniciativa fue presentada en forma conjunta por Argentina y Chile, con el acompañamiento de Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela.
La resolución ratifica la postura que el organismo sostiene desde hace décadas, basada en la necesidad de resolver el conflicto por la vía del diálogo diplomático. Durante la sesión, el canciller Pablo Quirno defendió la posición argentina y objetó el uso del principio de autodeterminación por parte del gobierno británico.
Quirno señaló que la población actual de las islas fue establecida tras la ocupación de 1833 y sostuvo que ese antecedente no encuadra en los supuestos previstos por las resoluciones internacionales sobre descolonización. También denunció la fuerte presencia militar británica en el Atlántico Sur y la continuidad de actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en territorios en disputa, en especial proyectos hidrocarburíferos anunciados en los últimos meses.
En el texto aprobado, el Comité reafirmó que la única vía para poner fin a la situación colonial es la reanudación de las conversaciones bilaterales entre ambos países. Además, lamentó que aún no se hayan aplicado plenamente las resoluciones previas de la Asamblea General sobre la cuestión Malvinas.
La delegación argentina estuvo acompañada por el embajador ante las Naciones Unidas, Francisco Tropepi, quien encabezó las gestiones diplomáticas previas que permitieron alcanzar el consenso para la aprobación del documento. La jornada también incluyó exposiciones de descendientes de familias históricamente vinculadas con las islas, que respaldaron el reclamo argentino y reivindicaron su continuidad a lo largo de las generaciones.
En contraste, representantes isleños defendieron la posición británica y rechazaron cualquier negociación que no contemple la participación de los habitantes del archipiélago. Con este pronunciamiento, Argentina sumó un nuevo respaldo internacional a su reclamo histórico y reiteró su voluntad de avanzar por la vía diplomática en una controversia abierta desde hace casi dos siglos. AMPLAREMOS



