El INTA y el Gobierno de Tierra del Fuego firmaron un convenio para buscar un bioherbicida que permita combatir el avance de la HieraciumPilosella, una maleza muy invasiva que pone en riesgo el desarrollo de la ganadería a largo plazo.
RIO GRANDE.- El Gobierno provincial ratificó un convenio firmado con el INTA para buscar herramientas biológicas que permitan controlar la proliferación del HieraciunPilosella, también conocida como velocilla o pilosela, que está presente en todo el territorio provincial, pero cuya invasión se manifiesta cada año con mayor crudeza en la zona norte.

El decreto -que fue publicado en el Boletín Oficial del lunes lleva el número 1660/26 y está fechado el 23 de septiembre- ratifica el convenio de asistencia técnica celebrado entre la Provincia y el Instituto de Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) el 15 de marzo de este año.
En sus fundamentos, el decreto indica que «teniendo en cuenta el grado de invasión de la maleza Hieracium Pilosellal y su impacto en aspectos productivos y ambientales, desde la provincia se propicia el desarrollo de herramientas que contribuyan al control”.
«La asistencia acordada por las partes tiene por objeto la evaluación de las interacciones antagónicas entre HieraciumPilosella y microorganismos edáficos nativos, orientada al desarrollo de extractos inhibitorios con potencial bioherbicida en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur”.
El convenio, rubricado por el ministro Francisco De Vita y el presidente del INTA Ing. Nicolás Bronzovich, detalla que “los pastizales del norte de la Provincia, base de la ganadería ovina, han sufrido un uso intensivo que alteró su vegetación y facilitado la proliferación de malezas, entre ellas la mencionada, la cual se reproduce eficazmente por estolones y semillas, siendo altamente competitivo y tolerante al estrés”.
Se destaca que el HieraciumPilosella puede reducir la biomasa forrajera hasta en un 90% afectando gravemente la productividad ganadera y la biodiversidad local al desplazar especies nativas y alterar la composición de los ecosistemas.
No obstante indica que, ante este panorama “el control biológico mediante el uso de enemigos naturales o microorganismos, se presenta como una herramienta eficaz de manejo de especies invasoras, destacándose el potencial herbicida de un subgrupo de cianobacterias capaces de inhibir el crecimiento de malezas con componentes activos”.
Para arribar al bioherbicida buscado, durante los próximos 12 meses el INTA conducirá los trabajos necesarios para el logro de los objetivos fijados y se ajustará a un cronograma de trabajo y a un presupuesto acordado.
Además aportará el personal y tramitará las autorizaciones de acceso a los recursos genéticos que se requieren.
Por su parte, la provincia aportará los recursos financieros necesarios fijados en casi 43 millones de pesos, los cuales fueron gestionados ante el Consejo Federal de Inversiones y, en caso de ser necesario, podrá aportar vehículos, combustible, personal y otros recursos para el desarrollo de los trabajos, sujeto a disponibilidad.



