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Solidaridad para transformar la vida de un histórico vecino de Tolhuin

Una campaña movilizó a comerciantes, profesionales y vecinos para construir una vivienda digna a «Pelusa» Alarcón, un poblador de Tolhuin que atraviesa una situación de extrema precariedad. La solidaridad de vecinos, comerciantes y trabajadores de distintos oficios permitió poner en marcha una iniciativa destinada a cambiar la realidad de José «Pelusa» Alarcón, un histórico poblador […]

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Solidaridad para transformar la vida de un histórico vecino de Tolhuin

Una campaña movilizó a comerciantes, profesionales y vecinos para construir una vivienda digna a «Pelusa» Alarcón, un poblador de Tolhuin que atraviesa una situación de extrema precariedad.
La solidaridad de vecinos, comerciantes y trabajadores de distintos oficios permitió poner en marcha una iniciativa destinada a cambiar la realidad de José «Pelusa» Alarcón, un histórico poblador de Tolhuin que vivía en condiciones de extrema precariedad. La propuesta fue impulsada por el empresario y propietario de la panadería La Unión, Emilio Sáez, quien decidió organizar una red de colaboración para construirle una vivienda digna.
La decisión tuvo un fuerte componente personal. Sáez, en radio Provincia, recordó que conoció a Alarcón hace más de cuatro décadas y explicó que la ayuda recibida en los comienzos de su emprendimiento marcó profundamente ese vínculo. «Es un hombre que está solo, que no pide nada y que realmente necesita esa ayuda. Hace 43 años él me conectó el primer horno, cuando yo llegué a una casita precaria acá en Tolhuin», relató. También recordó que «él se ofreció y me lo hizo, y no me cobró nada -no tenía para pagarle tampoco-, ahora me veo en la obligación moral de darle una mano y de sacarlo de esto».
Durante años, el empresario veía diariamente a Alarcón en la panadería, donde recibía alimentos, aunque desconocía las condiciones en las que vivía. «No sabía cómo estaba, la verdad que lo veía ahí, nunca ni siquiera me preocupé, hasta que un día me dijeron ‘che, ¿por qué no vas a ver dónde vive Pelusa’?», contó. Tras esa visita, aseguró: «Ya para el lunes le vamos a cambiar su realidad».
La obra consiste en aprovechar una estructura existente para levantar «una pieza, un dormitorio chiquito, una cocina comedor y un baño», mientras el lugar donde residía será desinfectado y desmantelado. Sáez describió el escenario encontrado al afirmar que «no hay forma de que un ser humano pueda vivir ahí» y anticipó que, antes de ocupar la nueva casa, Alarcón recibirá asistencia para su higiene y atención sanitaria.
Con la participación voluntaria de distintos colaboradores, el objetivo es que el vecino pueda contar con mejores condiciones de vida. «Estamos haciendo todo lo posible para que tenga un fin de vida digno, como merece cualquier ser humano», expresó. Además, remarcó que la iniciativa trasciende cualquier historia personal: «Aunque no me hubiera dado una mano, lo hubiera hecho”.