Familias se manifestaron pacíficamente en las puertas del Juzgado de Familia en Río Grande. Reclaman mayor celeridad en causas vinculadas a menores de edad.
RÍO GRANDE.– La jueza Marina Montero vuelve a estar en el centro de cuestionamientos por parte de familias que tienen causas en trámite vinculadas a niños y conflictos familiares. En las últimas semanas, la magistrada había dispuesto que ningún ciudadano con estado de exaltación sea atendido en el juzgado y sin la presencia de un abogado, medida que generó un amplio rechazo en el ámbito jurídico local.
Diversos profesionales del derecho se manifestaron públicamente en contra de la disposición, al considerar que limita el acceso a la Justicia y afecta especialmente a los sectores más vulnerables, en un fuero caracterizado por la sensibilidad de los casos que aborda.
En este contexto, durante la mañana de hoy, varias familias se congregaron frente a las instalaciones del Juzgado de Familia y Minoridad N°2, ubicado en el ex campamento YPF, donde realizaron una manifestación pacífica. Los presentes reclamaron un funcionamiento más eficiente del área y señalaron que las demoras en la tramitación de expedientes no son hechos aislados, sino situaciones reiteradas que impactan directamente en la vida cotidiana de niños, niñas y sus familias.



