En Argelia, durante un encuentro con ancianos en la ciudad de Annaba, el Sumo Pontífice expresó, “Estoy contento porque Dios habita aquí; donde hay amor y servicio, allí está Dios”. En un tono cargado de simbolismo, agregó que el corazón de nuestro Padre “no está con los malvados ni con los prepotentes”, en una clara alusión a las figuras que hoy dominan la escena internacional con discursos de confrontación.
“Pienso que el Señor, desde el cielo, viendo una casa como esta, donde se busca vivir juntos en fraternidad, puede pensar: ¡pues hay esperanza! Sí, porque el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”, dijo el Santo Padre.
Hay que recordar que Trump atacó al Papa en sus redes sociales, asegurando que no quiere un líder religioso que tolere la posibilidad de un Irán nuclear. Luego que León XIV calificó como “inaceptable” la amenaza del mandatario estadounidense de aniquilar la civilización iraní.
En medio de este cruce, el presidente de Irán, Massoud Pezeshkian, brindó un sorpresivo respaldo a la figura del Papa, dejando de lado las diferencias religiosas para priorizar la defensa de la paz. Mientras tanto, León XIV reafirmó que no teme a la administración de Washington y que seguirá defendiendo con firmeza la fraternidad universal por encima de las lógicas de guerra e injusticia.



