miTDF · Ver nota completa

La trama Arreseygor: poder, empresas y el negocio del puerto de Ushuaia

Critica Sur

11:28 | La intervención del puerto de Ushuaia por parte de la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) abrió un frente político y económico en Tierra del Fuego. Pero detrás de los argumentos oficiales sobre presuntas irregularidades administrativas aparece otra historia: la red de vínculos empresariales del funcionario que tomó el control del sistema portuario nacional, Iñaki Arreseygor.

Cuando el Gobierno nacional dispuso intervenir el puerto de Ushuaia, la explicación pública fue directa: irregularidades administrativas, desvíos de fondos y falta de inversiones en infraestructura. Sin embargo, a medida que se revisan los documentos y los antecedentes de quienes tomaron esa decisión, surge una trama más compleja que conecta negocios privados, vínculos empresariales, designaciones públicas dentro del sistema portuario, junto con los posibles delitos de malversación de fondos hacía cuentas nacionales y la figura de abuso de autoridad.En el centro de esa red aparece Iñaki Miguel Arreseygor, abogado y actual titular de la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), el organismo que dispuso  la intervención de la terminal fueguina. Su carrera combina pasos por el sector público y por el ámbito empresarial. Y es precisamente en esa intersección donde emergen los datos que hoy despiertan interrogantes.Antes de asumir funciones clave dentro del sistema portuario nacional, Arreseygor desarrolló actividad en distintas sociedades privadas. Entre ellas aparece Bastiaan SRL, una empresa que años antes de la intervención había logrado instalarse dentro del propio puerto de Ushuaia.Según documentación de la Dirección Provincial de Puertos de Tierra del Fuego, esa firma alquiló una de las garitas del muelle —la número 7— para instalar allí un puesto de correo y una casa de cambio. El contrato fue firmado en noviembre de 2019 y tenía un plazo de 36 meses por un monto total de 576.450 pesos. En ese acuerdo, el representante de la empresa fue precisamente Arreseygor, quien actuaba como apoderado de la compañía.Ese dato adquiere relevancia porque años después el mismo abogado terminaría al frente del organismo nacional que decidió intervenir ese puerto.Sin embargo, el recorrido societario de Bastiaan SRL revela otros elementos llamativos. La empresa fue fundada por los abogados Nicolás Belgrano y Elián Álvarez, pero en agosto de 2021 Arreseygor fue designado gerente de la compañía. Permaneció en ese cargo hasta febrero de 2023, cuando presentó su renuncia y fue reemplazado por Juan Ignacio Elgart.Ese movimiento societario, en apariencia rutinario, cobraría otra dimensión poco tiempo después.Primero porque Bastiaan decidió trasladar su domicilio legal desde la Ciudad de Buenos Aires a Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego. Y segundo porque algunas de las personas vinculadas con la empresa terminaron ocupando cargos en el propio sistema portuario nacional.El caso más evidente es el de Elgart. Tras asumir la gerencia de Bastiaan, fue designado director de operaciones de la Dirección Nacional de Control de Puertos y Vías Navegables en agosto de 2024. Más tarde, en junio de 2025, su nombre volvió a aparecer en el Boletín Oficial: fue nombrado delegado argentino ante la Comisión Administradora del Río de la Plata, el organismo binacional encargado de gestionar la navegación y el desarrollo del estuario compartido entre Argentina y Uruguay.La cadena de nombramientos no termina allíOtro integrante de la estructura empresaria de Bastiaan también desembarcó en la órbita portuaria. Nicolás Belgrano, uno de los fundadores de la firma, fue designado como Subgerente de Promoción y Desarrollo de la Industria de Cruceros de la ANPyN, el organismo que dirige Arreseygor.De ese modo, socios y exgerentes de una empresa que había operado dentro del puerto de Ushuaia terminaron ocupando cargos dentro de la estructura estatal que más tarde avanzó sobre esa terminal.Pero la red empresarial del actual titular de la ANPyN no se limita a Bastiaan.Registros societarios muestran que Arreseygor también aparece vinculado a otras compañías de rubros diversos, como Gasteiz SA, una consultora y desarrolladora de servicios financieros y tecnológicos que comparte domicilio con Bastiaan en la calle French de la Ciudad de Buenos Aires.Además figura relacionado con El Abolengo SA, dedicada a actividades inmobiliarias y de construcción, así como con otras sociedades comerciales vinculadas a proyectos de infraestructura, comercio y desarrollo tecnológico.Ese mosaico de sociedades adquiere una dimensión mayor cuando se incorpora otro elemento clave en el mapa de intereses que rodean al puerto de Ushuaia: el grupo Mirgor.En documentación financiera y societaria pública correspondiente a 2019, Arreseygor figura como director titular de Mirgor S.A.C.I.F.I.A., la compañía con sede en Río Grande que forma parte del entramado empresario vinculado a la familia Caputo y que opera varias plantas industriales en la provincia.Pero el dato cobra aún más relevancia porque Mirgor tiene intereses directos en el futuro del puerto de Ushuaia.El conglomerado industrial vinculado con la familia Caputo presentó en los últimos años una iniciativa privada para desarrollar y operar la terminal de pasajeros del puerto, un proyecto relacionado al crecimiento del turismo antártico y de cruceros que convierte a Ushuaia en una puerta estratégica hacia el continente blanco.La propuesta contempla inversiones en infraestructura, modernización de la terminal y la posibilidad de operar el flujo de pasajeros que cada temporada atraviesa el puerto fueguino rumbo a la Antártida. En otras palabras, se trata de uno de los negocios logísticos y turísticos más relevantes del extremo sur del país.Ese dato introduce un elemento adicional en el análisis. Porque el funcionario que hoy encabeza el organismo nacional que intervino el puerto mantuvo vínculos societarios previos con una de las empresas que busca posicionarse dentro de esa infraestructura estratégica.Por separado, cada uno de estos datos podría interpretarse como un episodio aislado dentro de la trayectoria de un funcionario. Sin embargo, cuando se observan en conjunto, los elementos adquieren otro significado.Por un lado aparece una empresa —Bastiaan SRL— que operó dentro del puerto de Ushuaia. Por otro lado surgen socios y exgerentes de esa compañía que luego fueron designados en cargos vinculados al sistema portuario nacional. Y, al mismo tiempo, emerge el antecedente societario de Arreseygor dentro de Mirgor, uno de los grupos industriales con mayor peso en Tierra del Fuego y que además aspira a quedarse con la terminal de pasajeros del puerto.Gremios portuarios denuncian negocios y negociadosEn esa misma línea, las declaraciones de Adolfo Barja del Sindicato Unión de Trabajadores de Administraciones Portuarias (SUTPA) agregan un elemento de alto voltaje político al expediente del puerto de Ushuaia: la sospecha de que la intervención federal no apunta sólo al control administrativo de la terminal, sino también a la reorganización de negocios vinculados a operadores privados. El dirigente del SUTAP entrevistado en ¨Zoom a Diario¨ afirmó que detrás del desembarco de la ANPyN “está la caja” y que el objetivo real sería quedarse con el manejo de los recursos, los contratos y las prestaciones que genera el puerto. Más aún, sostuvo que le consta la existencia de empresas cercanas al entorno de Iñaki Arreseygor con interés en operar en distintos puertos del país, y deslizó una referencia que en Tierra del Fuego no pasa inadvertida: “algo de Caputo hay” entre quienes hoy orbitan el negocio portuario. Leídas junto con los antecedentes societarios de Arreseygor, su vínculo previo con Bastiaan SRL y su paso por el directorio de Mirgor, sus palabras refuerzan la hipótesis de que la intervención también podría abrir paso a una reconfiguración empresaria del puerto.Intervención federal y los negocios que empiezanEn ese contexto, la intervención del puerto de Ushuaia deja de ser únicamente una decisión administrativa tomada por un organismo nacional. También se convierte en una medida ejecutada por funcionarios con vínculos empresariales previos en la provincia y dentro del mismo universo económico que rodea al puerto.La investigación sobre la terminal fueguina, por lo tanto, abre un interrogante más amplio: hasta qué punto la reorganización del sistema portuario en Ushuaia responde exclusivamente a criterios técnicos o si, detrás de las decisiones administrativas, se entrecruzan intereses empresariales, trayectorias compartidas y redes de influencia que atraviesan la frontera entre lo público y lo privado.Porque, en definitiva, lo que emerge detrás de la intervención del puerto de Ushuaia no es solo una disputa por la administración de una terminal marítima en el extremo sur del país. Es también el reflejo de cómo se articulan negocios, política y poder en uno de los sectores más estratégicos de la economía argentina.Fuente: El Diario del Fin del Mundo.