La Estación Terrena de Tolhuin ratifica su vigencia operativa mediante su reciente participación en proyectos de escala internacional. El éxito técnico actual es el resultado de una articulación sostenida entre la CONAE, la UTN y las instituciones de la FUNDATEC.
RIO GRANDE.- La operatividad de la antena instalada en Tolhuin y su reciente vínculo con la misión Artemis II no son hechos fortuitos, sino el corolario de un proyecto que ya cumplió 20 años. Esta construcción colectiva, que integra a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) con la Universidad Tecnológica Nacional y los colegios de la FUNDATEC, transformó una ambición educativa en una realidad científico-tecnológica de exportación.
El ingeniero Mario Félix Ferreyra, referente de la UTN fueguina y presidente de FUNDATEC, repasó en diálogo con Radio Fueguina el camino recorrido desde los años noventa. En sus declaraciones, destacó cómo la provincia pasó de los talleres escolares de entrenamiento satelital a procesar datos de misiones extranjeras, lo que posiciona a la región como un nodo estratégico dentro del Plan Espacial Nacional.

El reconocimiento a esta trayectoria llegó también desde la propia CONAE. El gerente de Gestión Tecnológica del organismo, Leonardo Comes, remarcó la importancia del apoyo local liderado por Ferreyra desde los inicios del proyecto. Según Comes, la puesta en marcha de la estación fue posible gracias a una alineación de esfuerzos institucionales que permitieron que la infraestructura hoy participe en desafíos de primer nivel mundial, bajando incluso información de satélites alemanes y coreanos.
La base de este presente se cimentó en las aulas fueguinas a través de programas pedagógicos pioneros. Desde 2006, instituciones como la EADEB, el CIERG y el CIEU introdujeron a niños y jóvenes en la interpretación de imágenes satelitales y el estudio de fenómenos ambientales, como el retroceso del glaciar Upsala. Aquellas experiencias no solo despertaron vocaciones científicas, sino que generaron una cultura tecnológica que hoy se traduce en profesionales locales trabajando en el sector.
Un ejemplo concreto de esta continuidad es el caso del ingeniero Crhistian Días, graduado de la UTN regional, quien actualmente desempeña funciones de alta responsabilidad operativa en la estación de Tolhuin. Para las autoridades universitarias, ver a antiguos alumnos liderando procesos de ingeniería espacial representa la síntesis perfecta de una política de Estado que priorizó la formación de recursos humanos propios para operar tecnología de punta.
De cara al futuro, la Estación Terrena continúa su labor con el sistema SIASGE para el monitoreo de emergencias globales, como inundaciones o incendios, con actualizaciones cada 12 horas. Con tecnología de alcance global y personal formado en la isla, Tierra del Fuego dejó de ser una espectadora del desarrollo aeroespacial para transformarse en una protagonista activa del sistema científico argentino.



