Este miércoles 7 de octubre está prevista la indagatoria para un Cabo Primero de la comisaría Cuarta de margen sur por un curioso hecho de marzo pasado. La misma comisaría ya registra otra causa por apremios contra este mismo particular, y asimismo sumó una nueva denuncia de apremios la semana pasada.
La problemática policial resulta compleja para la comisaría de la margen sur de Río Grande desbordada por la demanda criminal y sujetos de permanente reincidencia, a lo cual se suma el malestar del personal respecto de diversas condiciones laborales.
En ese complejo contexto resulta también preocupante las inconductas de diversos uniformados por los que la Justicia ya tramita -al menos- tras causas importantes de apremios ilegales contra personal de esta dependencia.
Este miércoles será indagado en el juzgado de instrucción1 a cargo de la jueza María Rosa Santana, un Cabo Primero de esa dependencia, Mauricio Cisneros, acusado de un curioso caso de apremios ilegales contra un sujeto de frondoso prontuario, de apellido Insfran.
El 11 de marzo pasado Cisneros circulaba patrullando en un móvil policial junto a otros dos efectivos, cuando al observar a Insfran caminando por la vía pública, bajó la ventanilla y lo roció con su spray de gas pimienta, situación observada y testificada por sus dos compañeros de guardia.
La situación resultó sorpresiva y se tradujo en una denuncia en el marco de la cual este efectivo hoy deberá comparecer para declarar ante la jueza en indagatoria.
Un pesado antecedente y 3 policías mas imputados
Insfrán es el mismo sujeto que en el pasado mes de febrero sufriera un resonante episodio de apremios cuando al ser detenido ebrio en la vía pública fue subido a un patrullero y tirado semidesnudo en la zona del parque industrial, saliendo el móvil de jurisdicción.
Por ese hecho están actualmente imputados de “apremios ilegales” y “abandono de persona” tres efectivos de esta misma comisaría Cuarta; el ayudante Francisco Milo, sargento Artemiio Cruz y el cabo primero Diego Cok. Los tres aún no tienen fecha de indagatoria.
En este caso incluso se llegó a denunciar al jefe de la Unidad Regional Norte, comisario Ismael Lasala pero fue absuelto el pasado 10 de agosto dado que se determinó que la incomprensible demora del sumario policial en este hecho no fue su responsabilidad.
En este episodio la comisaría Segunda -donde fue encontrado Insfrán- tuvo una sensible demora de varias horas en informar a la Justicia sobre el hecho, e incluso hubo cruce de comunicaciones con la comisaría Cuarta en un manejo poco claro de la situación.
En la Justicia finalmente se determinó que Lasala fue quien brindó órdenes directas de intervención, pero tampoco se investigó que rol tuvieron los jefes de dependencia; los comisarios Diego Alderete de la Segunda y Aníbal Arias de la Cuarta, que tanto demoraron en informar lo sucedido.
Arias y Alderete intentaron responsabilizar a Lasala en el sumario interno por una actuación que deberían haber realizado siquiera sin consulta previa. Ambos comisarios Mayores fueron pasados a retiro a principios del mes pasado y no se siguieron investigando responsabilidades administrativas a “los de arriba”.
Tercer caso
Cabe recordar que la semana pasada tres detenidos en relación a una agresión denunciaron que a Maxiliano Burgoa personal policial lo sacó de su vivienda y se lo llevó en un móvil para tirarlo al agua en la zona de la playa.
En ese episodio denunció que le metieron la cabeza en el agua con amenazas y golpes en un hecho en el que la extracción ilegal de la vivienda de Burgoa por parte del personal policial, pudo ser verificado por cámaras de seguridad. Incluso la Policía nunca informó a la Justicia de esa primera intervención.
Ese caso lo lleva el juzgado de instrucción 3 a cargo de la jueza Cecilia Cataldo que aún aguarda que se precise que efectivos pueden estar involucrados en esta nueva denuncia por apremios.



