Cabe mencionar que durante 2025 se registraron 266 femicidios, uno cada 32 horas, y que el 85% de los casos fue cometido por la pareja o un familiar de la víctima.
Además, solo el 20% de las víctimas fatales había denunciado previamente situaciones o contextos de violencia y, en general, apenas una de cada cuatro mujeres que sufre violencia formaliza una denuncia.
El miedo al agresor, la dependencia económica, la desconfianza institucional y la naturalización de la violencia son algunas de las razones que muchas veces impiden a las víctimas realizar una denuncia o dar a conocer su realidad.
Maestro sostuvo que “hay muchas muertes que se podrían haber evitado con la activación de protocolos y con un abordaje con perspectiva de género”, lo que encuadró en esa violencia institucional que también se refleja en el “desfinanciamiento y levantamiento de programas destinados a la prevención de la violencia de género” por parte del Gobierno nacional.
“Hoy no tenemos un solo programa nacional destinado a la prevención de la violencia de género y a la erradicación de esta problemática”, cuestionó, a lo que se suma que “permanentemente hay discursos de odio contra las mujeres”.
Por otra parte, remarcó que el Ejecutivo nacional “se focaliza en criminalizar y agravar las penas por falsas denuncias de violencia de género”, cuando las estadísticas muestran que estas representan menos del 3% de las denuncias efectuadas o de las causas penales en trámite. Para la funcionaria, esta intencionalidad “hace que la violencia estructural se agrave porque son las instituciones y el sistema los que están fallando”.
Del mismo modo, mencionó que un informe del Observatorio de Violencia de Género del Ministerio Público Fiscal de Tierra del Fuego indicó que en tres años hubo cinco falsas denuncias, lo que representa apenas el 0,017% del total.
Por último, Maestro afirmó que desde el área a su cargo “vamos a continuar implementando políticas públicas tendientes al acompañamiento de las víctimas y al abordaje integral de las situaciones de violencia de género”.



