El Gobierno de Estados Unidos anunció que desde este viernes entrará en vigencia un nuevo esquema de aranceles para importaciones provenientes de 60 países, con tasas que irán del 10% al 12,6%, como parte de una política destinada a sancionar a las economías que no adoptaron medidas suficientes para impedir el ingreso de productos elaborados con trabajo forzoso.
La medida fue confirmada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) tiene como objetivo "corregir lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora".
Los gravámenes comenzarán a regir desde este viernes 24 de julio, los productos argentinos tendrán una tasa general del 10 %. La misma alícuota se aplicará a Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Indonesia, India, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinindad y Tobago y Reino Unido.
En tanto algunos productos procedentes de la Unión Europea (UE), Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza tendrán aranceles de entre 10 y 12,5 por ciento, mientras que el resto de los países enfrentarán un gravamen también del 12,5%.
“Los trabajadores estadounidenses no deberían tener que competir contra bienes fabricados con trabajo forzado porque nuestros socios comerciales se niegan a cerrarles la puerta. El presidente Trump está corrigiendo este error al imponer aranceles para fortalecer la competitividad”.
“El presidente Trump está abordando la esclavitud moderna en su origen al exigir a nuestros socios comerciales que hagan lo que hace Estados Unidos: promulgar y hacer cumplir prohibiciones de importación para garantizar que los productos fabricados mediante esta práctica horrorosa ya no tengan una ventaja competitiva injusta”, señalaron desde Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos .



