El otro enemigo oculto de la presión arterial
Nuevos estudios alertan que el azúcar agregado es tan peligroso para la presión arterial como la sal. El consumo excesivo de glucosa y fructosa eleva la insulina y el ácido úrico, factores que endurecen las arterias y dificultan la eliminación del sodio. Expertos señalan que reducir el azúcar no solo ayuda a controlar el peso, sino que es vital para prevenir la hipertensión. La clave está en evitar productos ultraprocesados.