Desde ahora las personas humanas que exportan bienes, deberán ingresar los dólares al país, pero ya no tendrán que liquidarlos de manera obligatoria.
Además, se eliminó el tope de 50 dólares para el retiro de efectivo en cajeros del exterior mediante tarjetas de crédito para facilitar gastos fuera del país.
Para las empresas, se establecieron prórrogas significativas para el ingreso de divisas. Los plazos para exportaciones a filiales se extendieron de 60 a 180 días, para montos de hasta 200 millones de dólares anuales.
Para rubros específicos como la indumentaria y bienes de capital, el periodo de tiempo para el ingreso de moneda extranjera se amplió a 365 días, brindando mayor margen operativo a los exportadores nacionales.



