Tropas de Estados Unidos comenzaron este martes las maniobras con sus pares argentinos en el marco del ejercicio “Daga Atlántica” (Atlantic Dagger), uno de los operativos militares conjuntos más amplios entre ambos países en las últimas décadas, en paralelo al despliegue del portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz en aguas del Atlántico Sur.
La presencia simultánea de fuerzas especiales en territorio argentino y de un grupo de ataque naval estadounidense frente a la costa atlántica forma parte de un mismo paquete autorizado por el presidente Javier Milei mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 264/2026, ante la falta de tratamiento legislativo de un proyecto enviado en 2025 al Congreso para habilitar el ingreso de tropas extranjeras.
El ejercicio Daga Atlántica se desarrolla entre el 21 de abril y el 12 de junio en la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, en Moreno (provincia de Buenos Aires). El operativo combina aproximadamente 150 efectivos argentinos —pertenecientes al Comando Conjunto de Operaciones Especiales, la Agrupación de Buzos Tácticos, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Fuerza Aérea, la Agrupación de Comandos Anfibios y la Compañía de Comunicaciones Conjunta— con cerca de 70 militares estadounidenses, incluidos Boinas Verdes, Navy Seals e infantes del Marine Corps Forces Special Operations Command (MARSOC). Los entrenamientos se centran en contraterrorismo, rescate de rehenes, acción directa y operaciones combinadas en escenarios de alta intensidad. Originalmente, el ejercicio iba a desplegarse en abril con mayor envergadura, pero fue redimensionado por la necesidad estadounidense de redirigir recursos hacia la guerra contra Irán.
En paralelo, el grupo de ataque del USS Nimitz —acompañado por el destructor USS Gridley, de la clase Arleigh Burke— participa entre el 26 y el 30 de abril del operativo PASSEX en la Zona Económica Exclusiva argentina, frente a las costas de Mar del Plata, Necochea y Trelew. Seis buques argentinos, además de aviones y helicópteros, realizan maniobras junto al portaaviones, que con sus 333 metros de eslora no puede atracar en ningún puerto argentino. Oficiales de la Armada argentina fueron embarcados en el Nimitz como parte del intercambio. Según un comunicado de la Armada, los ejercicios apuntan a “incrementar el nivel de adiestramiento de las dotaciones y fortalecer la presencia soberana en el mar”. Es la última gira del Nimitz, el más antiguo portaaviones de su clase, antes de su baja prevista para 2027.
El despliegue se inscribe en una agenda más amplia de cooperación bilateral en defensa, que incluyó la entrega de 24 cazas F-16 estadounidenses procedentes de Dinamarca a fines de 2025, y se enmarca en el llamado “Escudo de las Américas” anunciado por el presidente Donald Trump en marzo. Otros países de la región, entre ellos México y Chile, también han participado de la gira “Mares del Sur 2026” del Nimitz.
El operativo se desarrolla en un momento de marcado deterioro político para el oficialismo argentino. La aprobación del presidente cayó al 33,1% en abril, según la consultora Zentrix, frente a una desaprobación del 60,6%, mientras que el relevamiento regional de CB Global Data ubicó a Milei en el puesto 14 entre 18 mandatarios latinoamericanos, con una caída de 6,1 puntos en un mes. La elección legislativa de octubre se aproxima en un contexto de inflación persistente, contracción de la actividad y los escándalos por presunto enriquecimiento ilícito que afectan al jefe de Gabinete Manuel Adorni y al exsecretario de Coordinación de Infraestructura Carlos Frugoni. Fuente Mercopress



