Crece el consumo de vinos premium en Tierra del Fuego

Este 17 de abril se conmemora la cepa emblema del país, en un contexto donde también crece en la provincia una cultura del vino más diversa, selectiva y ligada a la experiencia. Cada 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec, la variedad que logró posicionar a la Argentina como referente vitivinícola a […]

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Crece el consumo de vinos premium en Tierra del Fuego
Este 17 de abril se conmemora la cepa emblema del país, en un contexto donde también crece en la provincia una cultura del vino más diversa, selectiva y ligada a la experiencia. Cada 17 de abril se celebra el Día Mundial del Malbec, la variedad que logró posicionar a la Argentina como referente vitivinícola a nivel global. La fecha recuerda la iniciativa impulsada en 1853 por Domingo Faustino Sarmiento para fomentar el desarrollo de la viticultura, momento en el que comenzaron a introducirse cepas francesas como el Malbec en el país. Con el paso del tiempo, esta variedad encontró en los suelos argentinos condiciones ideales para desarrollarse, alcanzando una identidad propia que hoy la distingue en el mundo. Actualmente, Argentina lidera la producción global de Malbec y concentra la mayor superficie cultivada de esta cepa, consolidándola como símbolo nacional. En ese recorrido también fue clave el aporte de referentes internacionales como Michel Rolland, quien desde fines de los años 80 contribuyó a mejorar la calidad de los vinos argentinos y a posicionarlos en mercados exigentes, marcando un punto de inflexión en la industria. Aunque Tierra del Fuego no cuenta con producción vitivinícola, la fecha también encuentra eco en el sur a través del consumo. En los últimos años, se registra un crecimiento en la demanda de vinos de media y alta gama, acompañado por un cambio en las preferencias de los consumidores. Desde VM Vinos destacan que el interés ya no se centra únicamente en etiquetas tradicionales, sino que avanza hacia propuestas más diversas: bodegas emergentes, producciones limitadas, vinos orgánicos y blends que despiertan la curiosidad de nuevas generaciones. “Hoy cada vino cuenta una historia, y eso es lo que busca el consumidor. No se trata solo de beber, sino de conocer, compartir y descubrir”, señalan desde el sector, donde también crecen las degustaciones y experiencias asociadas al mundo del vino. Así, el Día del Malbec no solo celebra una cepa, sino también la evolución de una cultura que, incluso en los puntos más australes del país, sigue ampliando horizontes y formas de disfrute.

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