Cuatro miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos afirmaron que las políticas de Washington hacia Cuba están agravando la crisis humanitaria en la isla, tras concluir una visita de cuatro días durante la cual sostuvieron reuniones con autoridades, representantes de la sociedad civil y otros sectores, destacó ayer martes la prensa local.
LA HABANA (Xinhua/NA).- La delegación visitó Cuba del 9 al 13 de julio. Durante su estancia, los congresistas se reunieron con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel; el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, y otras autoridades. Tras esos encuentros, Rodríguez sostuvo que la delegación fue testigo del “impacto inhumano” de la política de sanciones impulsada por Washington.
En un comunicado conjunto, los representantes demócratas Mark Pocan (Wisconsin), Teresa Leger Fernández (Nuevo México), Delia C. Ramírez (Illinois) y Maxine Dexter (Oregón) señalaron que las sanciones y las restricciones estadounidenses, en particular las relacionadas con el suministro de combustibles, tienen un impacto directo sobre la población cubana.
“El bloqueo de facto de combustible que Estados Unidos impone a Cuba está causando un sufrimiento indiscriminado a los cubanos más vulnerables, contribuyendo a apagones eléctricos en todo el país (…) a la acumulación de basura en las esquinas de las calles, a una grave escasez de alimentos, medicinas y transporte público, y a una creciente desigualdad en la isla”, afirmaron los legisladores.
En su declaración, los representantes estadounidenses sostuvieron que las restricciones al suministro de combustibles hacia Cuba están provocando “un sufrimiento indiscriminado a los cubanos más vulnerables”.
Añadieron que esa política, establecida mediante una orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero, contribuye a los frecuentes apagones eléctricos, así como a la escasez de alimentos, medicamentos y transporte público.
Los legisladores señalaron que durante su visita se reunieron con líderes religiosos, empresarios, organizaciones de la sociedad civil, grupos humanitarios, profesionales de la salud y agricultores, quienes, según el comunicado, coincidieron en que las actuales sanciones y el prolongado embargo económico afectan gravemente sus actividades y las condiciones de vida de la población.
Asimismo, afirmaron que Washington no ha presentado pruebas de que Cuba represente una amenaza inminente para la seguridad nacional de Estados Unidos y advirtieron que cualquier acción militar contra la isla agravaría la situación humanitaria y pondría en riesgo a personal estadounidense.
La delegación instó a la Administración Trump y al Congreso estadounidense a levantar las sanciones contra Cuba e iniciar “negociaciones serias e integrales” con el Gobierno cubano para favorecer el comercio bilateral y atender la crisis que enfrenta la población de la isla.
Nuevo apagón nacional en Cuba, el tercero en menos de dos semanas
La empresa Unión Eléctrica (UNE) de Cuba informó sobre una nueva desconexión del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) este martes, que provocó el tercer apagón en toda la isla en menos de dos semanas.
“A las 11:05 horas (15:05 GMT) ocurrió una desconexión total del SEN”, informó la UNE en redes sociales en un escueto comunicado. El Ministerio de Energía y Minas de Cuba aseguró en la red social X que se han “activado los protocolos para su recuperación”.
La UNE había previsto en un parte diario un déficit total de energía para el horario pico nocturno hoy de 2.160 megavatios, con una capacidad de generación que cubría menos del 33 por ciento de la demanda nacional.
Las desconexiones previas del SEN en el mes de julio fueron registradas el lunes 6 y el viernes 10, acompañadas de un lento proceso de restablecimiento del servicio.
La crisis energética en Cuba se agravó a comienzos de 2026, con la promulgación por parte del Gobierno de Estados Unidos que dictó sanciones contra quien envíen combustible a Cuba, nación que en los últimos seis meses solo recibió un cargamento ruso de 100.000 toneladas de crudo.
La isla caribeña requiere de alrededor de ocho buques de combustible mensuales para funcionar con normalidad, de acuerdo con fuentes oficiales. A la crisis de combustibles en Cuba, se suma el deterioro de las centrales termoeléctricas, la mayoría obsoletas, sobreexplotadas y sin adecuado mantenimiento.
CRÉDITO IMAGEN DE PORTADA: Celeste Domínguez, una anciana cubana de 66 años, enciende cada mañana el fuego con pedazos de madera que recoge en su propio patio o en los alrededores de su casa en La Habana, capital del país insular. Ya lleva dos años cocinando con leña porque el gas licuado, conocido en Cuba como “gas de balita”, dejó de llegar con regularidad. FOTO NA: (Xinhua/Joaquín Hernández)



